
La lluvia cae y cae, como caen mis lagrimas…extrañando a mi madre con cada titilar.
Los que la tienen viva no aprecian su valor ¡no saben que las madres fueron hechas de amor!
Fueron hechas de sueños y son indestructibles, ni la muerte las borra de la faz de la tierra.
Del corazón de un hijo jamás ellas se irán, pueden muchos amores pasar en esta vida. Pero el de tu madre siempre te seguirá.
Mi madre ya se ha ido y yo todos los días, le pido que del cielo no deje de mirar, que aquí estamos sus hijos amándola, sintiendo…que algún día Dios, nos volverá a juntar.
Señor, permite que mi madre, el día que yo muera, me venga a buscar… ¡yo quiero con mi madre, cruzar un día la puerta! que lejos de este mundo a mi me va a llevar…
Darle muchos besos y abrazar su alma…dormirme en su vientre hasta la eternidad
AUTORA: ELENA LISETT PEREIRA CORDERO
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