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martes, junio 25, 2013

Pon de tu parte para mejorar la calidad de vida en nuestros pueblos y ciudades




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La mejora de la calidad de vida depende totalmente del grueso de la población, pues casi se podría considerar a cada uno de nosotros como una célula de un organismo superior, con lo que en la misma medida que las células de nuestro cuerpo se encargan de que podamos vivir de la mejor forma, nosotros debemos de poner de nuestra parte para conseguir que el planeta Tierra sea un organismo tan sano como feliz. Así que ya vivamos en una gran ciudad o en un pequeño pueblo, es nuestra obligación minimizar nuestro posible impacto negativo en el medio ambiente, con una especial atención a los espacios más rurales, pues en los mismos aún persisten muchísimas riquezas biológicas y naturales que desgraciadamente han desaparecido en las grandes urbes.

Muchos defienden una protección del medio ambiente y de nuestros pueblos a través del activismo más directo, dirigiendo sus esfuerzos completamente hacia los actores con más poder de nuestra sociedad, como los gobiernos o las grandes empresas. Evidentemente, este planteamiento es del todo correcto, ya que los ciudadanos debemos instar a nuestros gobiernos para que promulguen leyes y lleven a cabo iniciativas que protejan al medio ambiente y mejoren su conservación, del mismo modo que debemos recordar a las empresas que deben tener presentes dichas leyes medioambientales, haciéndoles ver que ir más allá en la protección de la biosfera y los entornos rurales, además de ser lo moralmente más positivo, es una fantástica campaña de imagen.

Pero no sólo podemos cuidar el planeta apelando a personas o instituciones más poderosas que nosotros, pues cada ciudadano tiene la posibilidad por si mismo de ayudar y marcar la diferencia. Es cierto que quizás no tengamos el mismo poder de decisión que un presidente de estado o de una multinacional, pero cada gesto nuestro cuenta. Así que es recomendable recordar esos principios básicos que sin demandar un gran esfuerzo por nuestra parte hacen que tanto las zonas salvajes como las ciudades y los pueblos sean lugares más ecosostenibles. Con especial atención a las poblaciones rurales, pues son el punto de unión más directo entre la naturaleza y la humanidad.

  • Intenta producir la mínima basura posible. Independientemente de donde vivamos, nuestros deshechos terminarán amontonándose con toneladas de basura en algún basurero, lo que puede contaminar grandes extensiones de agua y tierra. Para evitar esto, lo mejor es intentar reciclar la mayoría de nuestra basura, así como minimizar nuestra producción de basura no reciclable.

  • Controla tu consumo de recursos naturales. Hay ciertos recursos cuyo consumo supone un grave impacto en el medio ambiente. Algunos de consumo directo, como el agua potable, y otros derivados, como el petróleo que se usa para producir electricidad o gasolina. Así que la próxima vez que nos lavemos los dientes ayudaremos al medio ambiente si cerramos el grifo mientras nos cepillamos, del mismo modo que prestaremos un servicio positivo si apagamos la luz al salir de una sala.

  • Muévete de forma ecosostenible. Una forma de ayudar al medio ambiente es dejar el auto aparcado y tomar una bicicleta, que es tan buena para nuestro bolsillo como para nuestro entorno. Así, acudiendo a las pagina de avisos gratis online podremos encontrar bicicletas a muy buen precio, contribuyendo así a la calidad de vida de nuestro pueblo, evitando la contaminación tanto de los gases que expulsan los autos como la de sus componentes, como las baterías.

  • Apoya a los productores locales. Este consejos es muy útil en todos los lugares, pero adquiere más importancia en las zonas más rurales, ya que son las más expuestas a ser esquilmadas por las grandes multinacionales. El apoyo a los productores locales es básico, ya que son más conscientes de la riqueza de su entorno natural, así como de su conservación, que las grandes multinacionales que pueden aprovechar una zona hasta agotarla y después buscar otra, sin que les importe lo que dejan detrás.

  • Recurre a la segunda mano. Una buena forma de ayudar al medio ambiente es volver a un método de economía tan clásico como el trueque, intercambiando lo que queremos. Acudir al mercado de segunda mano en el que las personas venden aquello que ya no usan o lo intercambian por otros objetos puede ser muy útil, ya al dar una nueva vida a objetos que podrían ir a la basura evitamos que contaminen y que se tengan que consumir más materias primas para fabricar otro.

Pon de tu parte para mejorar la calidad de vida en nuestros pueblos y ciudades

Pon de tu parte para mejorar la calidad de vida en nuestros pueblos y ciudades La mejora de la calidad de vida depende totalmente del grueso de la población, pues casi se podría considerar a cada uno de nosotros como una célula de un organismo superior, con lo que en la misma medida que las células de nuestro cuerpo se encargan de que podamos vivir de la mejor forma, nosotros debemos de poner de nuestra parte para conseguir que el planeta Tierra sea un organismo tan sano como feliz. Así que ya vivamos en una gran ciudad o en un pequeño pueblo, es nuestra obligación minimizar nuestro posible impacto negativo en el medio ambiente, con una especial atención a los espacios más rurales, pues en los mismos aún persisten muchísimas riquezas biológicas y naturales que desgraciadamente han desaparecido en las grandes urbes. Muchos defienden una protección del medio ambiente y de nuestros pueblos a través del activismo más directo, dirigiendo sus esfuerzos completamente hacia los actores con más poder de nuestra sociedad, como los gobiernos o las grandes empresas. Evidentemente, este planteamiento es del todo correcto, ya que los ciudadanos debemos instar a nuestros gobiernos para que promulguen leyes y lleven a cabo iniciativas que protejan al medio ambiente y mejoren su conservación, del mismo modo que debemos recordar a las empresas que deben tener presentes dichas leyes medioambientales, haciéndoles ver que ir más allá en la protección de la biosfera y los entornos rurales, además de ser lo moralmente más positivo, es una fantástica campaña de imagen. Pero no sólo podemos cuidar el planeta apelando a personas o instituciones más poderosas que nosotros, pues cada ciudadano tiene la posibilidad por si mismo de ayudar y marcar la diferencia. Es cierto que quizás no tengamos el mismo poder de decisión que un presidente de estado o de una multinacional, pero cada gesto nuestro cuenta. Así que es recomendable recordar esos principios básicos que sin demandar un gran esfuerzo por nuestra parte hacen que tanto las zonas salvajes como las ciudades y los pueblos sean lugares más ecosostenibles. Con especial atención a las poblaciones rurales, pues son el punto de unión más directo entre la naturaleza y la humanidad. • Intenta producir la mínima basura posible. Independientemente de donde vivamos, nuestros deshechos terminarán amontonándose con toneladas de basura en algún basurero, lo que puede contaminar grandes extensiones de agua y tierra. Para evitar esto, lo mejor es intentar reciclar la mayoría de nuestra basura, así como minimizar nuestra producción de basura no reciclable. • Controla tu consumo de recursos naturales. Hay ciertos recursos cuyo consumo supone un grave impacto en el medio ambiente. Algunos de consumo directo, como el agua potable, y otros derivados, como el petróleo que se usa para producir electricidad o gasolina. Así que la próxima vez que nos lavemos los dientes ayudaremos al medio ambiente si cerramos el grifo mientras nos cepillamos, del mismo modo que prestaremos un servicio positivo si apagamos la luz al salir de una sala. • Muévete de forma ecosostenible. Una forma de ayudar al medio ambiente es dejar el auto aparcado y tomar una bicicleta, que es tan buena para nuestro bolsillo como para nuestro entorno. Así, acudiendo a las pagina de avisos gratis online podremos encontrar bicicletas a muy buen precio, contribuyendo así a la calidad de vida de nuestro pueblo, evitando la contaminación tanto de los gases que expulsan los autos como la de sus componentes, como las baterías. • Apoya a los productores locales. Este consejos es muy útil en todos los lugares, pero adquiere más importancia en las zonas más rurales, ya que son las más expuestas a ser esquilmadas por las grandes multinacionales. El apoyo a los productores locales es básico, ya que son más conscientes de la riqueza de su entorno natural, así como de su conservación, que las grandes multinacionales que pueden aprovechar una zona hasta agotarla y después buscar otra, sin que les importe lo que dejan detrás. • Recurre a la segunda mano. Una buena forma de ayudar al medio ambiente es volver a un método de economía tan clásico como el trueque, intercambiando lo que queremos. Acudir al mercado de segunda mano en el que las personas venden aquello que ya no usan o lo intercambian por otros objetos puede ser muy útil, ya al dar una nueva vida a objetos que podrían ir a la basura evitamos que contaminen y que se tengan que consumir más materias primas para fabricar otro.

lunes, junio 17, 2013

HELLO KITTY

Materiales:
¼ m de peluche blanco pelo corto
¼ m de peluche rojo pelo corto (si no consigues usa fieltro)
relleno
ojos o cuentas grandes negras
puedes hacer la nariz con fieltro o comprarla en plástico
tijera
aguja
hilo
adornos

este es el patrón, es muy sencillo





Vamos a empezar por marcar nuestro muñeco con el patrón en la tela de peluche. La camisa y el lazo en rosa o rojo.
Pasamos nuestro patrón a la tela de peluche, respetando la dirección del pelo de la misma.
Te recomiendo que unas las piezas completando el delantero y trasero del trabajo, porque se te hará mas fácil unirlos de esta manera..

Los vas a unir de esta manera este lo vamos a rellenar por las patas, por lo tanto la apertura la dejaremos por allí y lo cosemos al final
Una vez relleno lo decoramos, puedes hacer el lazo de fieltro o si lo prefieres la decoras con flores que hagas tu misma o compres. Como vez, este no requiere mayor explicación, pues es sumamente sencillo.