Follow by Email

domingo, octubre 14, 2012

EL PEREGRINO

Juan Pablo II (Wadowice, Cracovia, 1920 - Roma, 2005) Sacerdote polaco, de nombre Karol Wojtyla, elegido Papa en octubre de 1978 mientras ocupaba el puesto de cardenal-arzobispo de Cracovia; fue primer pontífice no italiano en más de cuatro siglos. Era hijo de un oficial de la administración del Ejército polaco y de una maestra de escuela. De joven practicó el atletismo, el fútbol y la natación. Fue también un estudiante excelente, y presidió diversos grupos estudiantiles. Desarrolló, además, una gran pasión por el teatro, y durante algún tiempo aspiró a estudiar Literatura y convertirse en actor profesional. Durante la ocupación nazi, compaginó sus estudios y su labor de actor, con el trabajo de obrero en una fábrica, para mantenerse y para evitar su deportación o encarcelamiento. Fue miembro activo de la UNIA, organización democrática clandestina que ayudaba a muchos judíos a encontrar refugio y escapar de la persecución nazi. Juan Pablo II En tales circunstancias, la muerte de su padre le causó un profundo dolor. La lectura de San Juan de la Cruz, que entonces buscó como consuelo, y la heroica conducta de los curas católicos que morían en los campos de concentración nazi fueron decisivas para que decidiera seguir el camino de la fe. Mientras se recuperaba de un accidente, el futuro pontífice decidió seguir su vocación religiosa, y en 1942 comenzó sus estudios sacerdotales. Ordenado sacerdote el 1.º de noviembre de 1946, amplió sus estudios en Roma y obtuvo el doctorado en Teología en el Pontifico Ateneo Angelicum. De regreso a Polonia, desarrolló una doble tarea, por un lado pastoral, llevada a cabo en diversas parroquias obreras de Cracovia, y por otro lado intelectual, impartiendo clases de Ética en la Universidad Católica de Lublin y en la Facultad de Teología de Cracovia. En 1958 fue nombrado auxiliar del arzobispo de Cracovia, a quien sucedió en 1964. Ya en esa época, era un líder visible que a menudo asumía posiciones críticas contra el comunismo y los funcionarios del gobierno polaco. Durante el Concilio Vaticano II destacó por sus intervenciones sobre el esquema eclesiástico y el texto sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo. En 1967 el Papa Pablo VI lo nombró cardenal, y el 16 de octubre de 1978, a la edad de cincuenta y ocho años, fue elegido para suceder al papa Juan Pablo I, fallecido tras treinta y cuatro días de pontificado. De este modo, se convirtió en el primer Papa no italiano desde 1523 y en el primero procedente de un país del bloque comunista. Desde sus primeras encíclicas, Redemptoris hominis (1979), y Dives in misericordia (1980), exaltó el papel de la Iglesia como maestra de los hombres y destacó la necesidad de una fe robusta, arraigada en el patrimonio teológico tradicional, y de una sólida moral, sin mengua de una apertura cristiana al mundo del siglo XX. Denunció la Teología de la Liberación, criticó la relajación moral y proclamó la unidad espiritual de Europa. El 13 de mayo de 1981 sufrió un grave atentado en la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde resultó herido por los disparos del terrorista turco Mehmet Ali Agca. A raíz de este suceso, el Papa tuvo que permanecer hospitalizado durante dos meses y medio. El 13 de mayo de 1982 sufrió un intento de atentado en el Santuario de Fátima durante su viaje a Portugal. Sin embargo, el pontífice continuó con su labor evangelizadora, visitando incansablemente diversos países, en especial los pueblos del Tercer Mundo (África, Asia y América del Sur). Igualmente, siguió manteniendo contactos con numerosos líderes religiosos y políticos, destacando siempre por su carácter conservador en cuestiones sociales y por su resistencia a la modernización de la institución eclesiástica. Entre sus encíclicas cabe mencionar: Laborem exercens (El hombre en su trabajo, 1981); Redemptoris mater (La madre del Redentor, 1987); Sollicitudo rei socialis (La preocupación social, 1987); Redemptoris missio (La misión del Redentor, 1990) y Centessimus annus (El centenario, 1991). Entre sus exhortaciones y cartas apostólicas destacan Catechesi tradendae (Sobre la catequesis, hoy, 1979); Familiaris consortio (La familia, 1981); Salvifici doloris (El dolor salvífico, 1984); Reconciliato et paenitentia (Reconciliación y penitencia, 1984); Mulieris dignitatem (La dignidad de la mujer, 1988); Christifidelis laici (Los fieles cristianos, 1988) y Redemptoris custos (El custodio del Redentor, 1989). En Evangelium vitae (1995), trató las cuestiones del aborto, las técnicas de reproducción asistida y la eutanasia. Ut unum sint (Que todos sean uno), de 1995, fue la primera encíclica de la historia dedicada al ecumenismo. En 1994 publicó el libro Cruzando el umbral de la esperanza. El pontificado de Juan Pablo II no ha estado exento de polémica. Su talante tradicional le ha llevado a sostener algunos enfoques característicos del catolicismo conservador, sobre todo en lo referente a la prohibición del aborto y los anticonceptivos, la condena del divorcio y la negativa a que las mujeres se incorporen al sacerdocio. Sin embargo, también ha sido un gran defensor de la justicia social y económica, abogando en todo momento por la mejora de las condiciones de vida en los países más pobres del mundo. Tras un proceso de intenso deterioro físico, que le impidió cumplir en reiteradas ocasiones con sus apariciones públicas habituales en la plaza de San Pedro, Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005. Su desaparición significó para algunos la pérdida de uno de los líderes más carismáticos de la historia contemporánea; para otros implicó la posibilidad de imaginar una Iglesia católica más acorde a la sociedad moderna. En cualquier caso, su muerte ocurrió en un momento de revisionismo en el seno de la institución, de una evaluación sobre el protagonismo que tiene en el mundo de hoy y el que pretende tener en el del futuro. Su sucesor, Benedicto XVI, anunció ese mismo año el inicio del proceso de beatificación de Juan Pablo II, que tuvo lugar el 1 de mayo de 2011. Tomado de Biografias y vidas

viernes, octubre 12, 2012

POSTRES, TRADICIONES Y ALGO MAS...

Aquí les comparto algunas recetas fáciles de realizar y que tome de la pagina venezuelatuya.com !espero que las hagan y las disfruten¡
Papitas de leche andinas Las “papitas” de leche, son una de esas dulces tentaciones que se preparan desde antaño en nuestro país, son unas suaves y delicadas bolitas hechas a base de leche y azúcar que se coronan con un clavito de olor y se sellan con una florecita marcada. Estas papitas son sencillísimas de hacer, resultan un bello obsequio cuando vamos a visitar a familiares y amigos. Suelo hacerlas con frecuencia porque traen a mi paladar un bello recuerdo de antaño, viví en la ciudad de Mérida por varios años y si en algún lugar de Venezuela hacen unas papitas de leche insuperables es allí. Se las recomiendo. Ingredientes para unas 50 papita • 2 tazas de leche en polvo • 1 lata de leche condensada • 1 y 1/2 tazas de azúcar pulverizada • Clavos de especia para decorar Preparación Mezcla bien la leche en polvo con la leche condensada utilizando una cuchara de madera. Añade poco a poco el azúcar pulverizada y amasa con las manos bien limpias hasta que se forme una mezcla homogénea. Esta debe quedar suave y moldeable. Forma pequeñas bolitas y coloca un clavito de olor en el centro de cada una. Luego con un cortador de repostería sella una florecita o forma de tu agrado en cada papita. Luego colócalas en una cajita colorida con papel de seda y listo un bello regalo.
Dulce de Cabello de Ángel con Piña Otro dulce famoso en la dulcería criolla de nuestro país es el cabello de ángel, con piña o sin ella, es un dulce de sabor suave que se intensifica un poco cuando está presente la piña. El dulce debe su nombre a la fruta que se le llama cabello de ángel, también conocida como zapallo y que se nombró cabello de ángel por las finas y suaves hilachas que forma. La preparación del dulce requiere cierta atención como la mayoría de los dulces en almíbar pero el resultado es maravilloso y su duración es extensa. El secreto de este dulce está en respetar las medidas de azúcar y agua por kilo de fruta y respetar su tiempo de cocción. Ingredientes • Cabello de ángel ó zapallo duros • Piñas amarillas • Azúcar blanca • Agua Preparación Primero prepare las frutas de la siguiente manera: pele el cabello de ángel y sancóchelo, extráigale las pepas y desmenúcelo con las manos, luego exprímalo. Las piñas se pelan con un cuchillo filoso y se les retiran todos los ojitos, píquelas por la mitad en forma vertical y saque 12 lonjas y en forma horizontal 20 lonjas. Pese las frutas y por cada kilo de fruta pese 1.500 kilo de azúcar y medio litro de agua. Coloque todos los ingredientes en una olla amplia cocinándolo por 2 horas y media a fuego medio y tapado, revolviendo esporádicamente para que no pegue el fondo. Cuando este en su punto deje reposar y envase en envases previamente esterilizados.
Dulce de Lechosa El dulce de lechosa se prepara con mucha frecuencia para Navidad, se cocina lentamente y al estar cristalino se conserva en frascos de vidrio, un dulce de lechosa sirve de exquisito regalo, de postre, de merienda al atardecer. Sus tajadas cristalinas siempre serán un mágico encuentro con la dulcería criolla venezolana. Ingredientes • 5 Kg. de Lechosa verde • 2,5 Kg. de Azúcar blanca • 1 cda. de bicarbonato • Clavitos de olor al gusto • Un poquito de agua Preparación Se retira la concha de la lechosa y se corta en tajadas finas, se extienden sobre una bandeja, se espolvorean de bicarbonato y se dejan hasta el día siguiente. También pueden extenderse y dejarse al sol por un día, para que se mantengan firmes, y obviar el bicarbonato. Se coloca la lechosa en una olla grande, se agrega el azúcar y se coloca un poco de agua, (unos 4 dedos de la olla) se agregan clavitos al gusto y se deja cocinar lentamente hasta que la lechosa se cristalice. La fruta libera mucho liquido por lo que no hará falta más agua. Deje enfriar, y aún tibio sirva en frascos de vidrio ó un envase grande.
Jalea de Mango El mango, del cual se dice que hay más de 500 variedades, proviene del sudeste asiático. Fue introducido en América por los colonizadores portugueses y españoles en los siglos XV y XVI. Es rico en yodo, vitamina c y trementina, el mango es uno de los elementos fundamentales de las gastronomías tailandesa, camboyana e hindú, y también de nuestra hermosa Venezuela… donde los mangos abundan, los árboles son grandes y frondosos, dan una sombra espléndida y frutos por cantidad, sus hojas y corteza se utilizan para controlar la hipertensión. En este mes aprovecha la época de mangos y prepara este rico manjar típico de nuestra tierra, la Jalea de Mango, se hace con mangos pintones y azúcar, el resultado es una jalea firme o manjar con un acidito sabroso y de sabor en general delicioso. Ingredientes: • 12 mangos un poco verdes • Una cantidad de azúcar equivalente al peso de la fruta cocida. Utensilios: • Caldero. • Cuchara de Madera Preparación Pelar los mangos, colocar junto con un poco de agua en una olla y cocinar tapados hasta que estén blandos. Dejar enfriar y separar la pulpa de los mangos de las semillas. Colar la pulpa, pesar y añadir una cantidad e azúcar equivalente al peso de ésta. Llevar al fuego y cuando hierva, remover constantemente con una cuchara de madera. Cocinar hasta que se despegue del fondo del caldero. Vierta la jalea en un recipiente rectangular y dejar enfriar. Refrigerar.
Torta Selva Negra Hay tortas que a pesar de que no son de origen venezolano se han vuelto de consumo tan famoso en nuestra tierra que ya son parte de nosotros, he dicho muchas veces que en Venezuela los postres son apreciados, los dulces, cremas, helados, galletas y tortas siempre resultan bienvenidos. También pasa que las tortas de panadería forman parte de muchas de nuestros consumos y muchos establecimientos disponen de las tortas más famosas tales como Ópera, Sacher, Saint Honore, Selva Negra, Charlotte etc.…las podemos encontrar fácilmente en nuestras pastelerías de confianza, pero seguro que usted quisiera tanto como yo, preparar esas maravillas profesionales en el calor de su hogar, pues si, es posible llegar a hacer artesanalmente una excelente torta y para muestra de tal potestad en estas recetas les dejo la famosa Selva negra…preparada con biscocho de chocolate, crema chantilly y cerezas….es deliciosa y súper elegante, aquí les cuento como es todo el proceso y preparación… Ingredientes • 150 Gr. de Azúcar • 180 Gr. de Harina • 6 Huevos • 2 Cucharada de Cacao en polvo • 1 Litro de Crema para batir • Virutas de Chocolate • 30 Ml. de Gran Menier ó Brandy • 1/2 Kilo de Fresas ó Cerezas Preparación Preparación del Bizcocho En un bol colocar la harina y el cacao en polvo y mezclarlos bien. Aparte en un bol libre de grasa batir los huevos enteros con el azúcar Cuando la mezcla se torne espumosa, blancuzca y de aspecto gelatinoso, se deja de batir y con paleta de madera se le incorpora la harina con en cacao, con movimientos envolventes, teniendo cuidado de no sacarle mucho el aire para que el bizcocho no se ponga pesado. Colocar la preparación en un molde engrasado y enharinado y hornear a 350ºF (180ºC) por 30 minutos Preparación de la Torta Preparación Tome el bizcocho de chocolate y hacerle dos cortes horizontales para obtener tres capas. Disponer la primera capa de bizcocho en la bandeja donde se armará la torta y mojarla ligeramente con licor. Colocar una capa de crema batida y las fresas picadas en mitades, colocar otra capa de crema batida sobre las fresas para que pegue la siguiente capa de bizcocho. Una vez colocada la capa de bizcocho, volvemos a mojar con licor y repetimos el proceso anterior. Decorar toda la torta con crema chantilly y cubrir los costados con la viruta de chocolate. Refrigerar. Y Listo!!
Manjar de Toronja Los manjares de frutas son esas especies de compotas gruesas que se comen fríos, suelen hacerse de frutas cítricas y quedan maravillosos, en mi casa mi abuela Guegue hacia siempre manjar de piña y su aroma se extendía desde la cocina por todo el hogar hasta que se enfriaba y metía en la nevera, entonces nos servían en pequeños envases de vidrio aquella dulzura deliciosa y fresca. Casualmente fue también mí abuela la que me enseñó a apreciar y disfrutar la toronja, desde sus ácidos gajos, pasando por jugos, helados y finalmente manjares, esta es la receta de un manjar maravilloso que siempre me trae buenos recuerdos. Disfrútelo! Ingredientes • La corteza rallada de 1 toronja rosada • 2 tazas de jugo de toronja rosada • 3 toronjas rosadas grandes y pesados • 1 taza de azúcar • 6 cucharadas de maicena • 1 a 2 gotas de colorante vegetal rojo Preparación Se lavan y se secan las toronjas. Se ralla la corteza verde y se pone aparte. Se saca el jugo a los toronjas. Se mezclan la corteza y el jugo y se dejan reposar por 15 minutos. Se cuela a través de un colador muy fino de alambre o de un paño, para eliminar la corteza, exprimiendo al final los sólidos contra las paredes del colador o torciendo el paño. En una olla se ponen al fuego, el jugo, el azúcar y la maicena y, revolviendo siempre, se lleva a un hervor y se cocina por 5 a 8 minutos, desde que se pone al fuego, hasta engruesar y despegarse de las paredes y del fondo de la olla. Se retira del fuego y se le agrega el colorante, si se quiere, para darle un color rosado. Se vierte en un molde de vidrio, se deja enfriar y se mete en la nevera hasta endurecer completamente. Para servir se voltea el manjar sobre una bandeja, sumergiendo previamente el molde por unos segundos en agua tibia para que el manjar salga del molde más fácilmente.
Dulce de leche con papelón y almendras El dulce de leche cortada es una preparación famosa en nuestra tierra, el dulce proviene de la colonia y como en algún momento publicamos es un dulce que casi ya no se prepara en nuestros hogares, pero resulta parte de nosotros es sencillo de hacer y tiene la capacidad de hechizar a los más recios paladares, a mi papá le encanta. Hoy presento una versión deliciosa y elegante, se hace con papelón y se acompaña de almendras fileteadas y tostadas. Prepárelo que queda delicado y sabroso y al hacerlo estamos contribuyendo a la preservación de nuestras recetas de antaño. Ingredientes • 1/4 taza de almendras fileteadas • 2 litros de leche pasteurizada completa • 750 gramos de papelón en trocitos • 4 cucharadas de jugo de limón • la corteza entera de un limón. Preparación Se precalienta el horno a 300 grados. En una bandeja de metal se extienden las almendras y se hornean hasta dorar, sin que se quemen. Se reservan y se aparta 1 cucharada de las almendras tostadas para adornar el dulce. En una olla grande, se coloca la leche y el papelón. Se lleva a un hervor y se agregan el jugo y la corteza de limón. No se revuelve para permitir que se formen grumos algo gruesos. (Cuando la leche no era homogenizada, se formaban grumos grandes que daban al dulce aspecto y textura mejores Se hierve a fuego fuerte durante 5 minutos. Se pone a fuego mediano y, sin revolver, se continúa cocinando hasta que espese, unos 50 minutos. Momentos antes de retirarlo del fuego, se le revuelven cuidadosamente las almendras. Se retira del fuego, se vierte en una dulcera y se le distribuye por encima la cucharada de almendras que se tiene aparte para adornarlo y se deja enfriar.
Trufas de Cacao y Leche Condensada Las “trufas” de chocolate son unos pequeños bomboncitos hechos a base de galletas, cacao y leche condensada, son unas bolitas artesanales de sabor delicado, me encanta hacerlas para presentarlas en las fiestas de niños y en las mesas de postres y dulces de los más grandecitos. Lo más delicioso de las trufas son su sabor a chocolate, es menester usar un buen cacao porque eso garantizará que el color y sabor de la mezcla sea delicioso, luego de estar hechas es ideal colocarlas en capacillos de colores o si su deseo es presentarlas para adultos en capacillos blancos o dorados. Quedan regias, elegantísimas y son parte de esas recetas que nacieron creativamente a partir de la influencia europea en Venezuela. Las trufas se hacen muy fácilmente, son ideales para que las hagan los más pequeños que incursionan con curiosidad la cocina. Ingredientes • 12 bizcochos de soletilla • 100 gr de cacao • 1 lata de leche condensada • 3 cucharadas de ron • Chocolate rallado Preparación Se rallan los bizcochos y se mezclan con el chocolate, el ron y la leche condensada, se mezcla todo muy bien y se deja en la nevera unas cuantas horas. Se hacen luego bolitas que se pasarán por chocolate rallado y se colocarán en moldecitos de papel dejándolas en la nevera hasta el momento de comerlas. Se pueden espolvorear con azúcar glas.
Torta de Auyama Esta sencilla torta puede ser el cierre espléndido de un buen almuerzo ó el dulce acompañante de una tarde de domingo, sencilla, de contextura cremosa, es un dulce regalo al paladar. Ingredientes • ¼ Kg. de queso blanco rallado • 1 Taza se azúcar • ½ Cdta. de vainilla • 5 Huevos • 2 Tazas de puré de auyama cocida • 1 Taza de leche evaporada • 1 Pizca de sal Preparación Combinar en un bol amplio el queso, azúcar, huevos y la auyama, batir hasta que estén bien unidos todos los ingredientes y agregar la leche poco a poco, aromatizar con vainilla y si es de su gusto agregar un poquito de canela. Lleve a un molde engrasado de 23 CMS de diámetro. Hornear por espacio de 60 minutos, a 350°, en baño de maría. Luego que esté fría, se mete a la nevera.
Pan de jamón II Todos los años hago pan de jamón para familiares y amigos, es una receta que nunca falta en mi casa y si bien se pueden conseguir excelentes panes en panaderías y restaurantes a mi gusta asumir el trabajo de hacer panes artesanales que lleven mi sello personal, así regalo a mis seres queridos un poco de mi forma de ser y hacer en la cocina. El pan de jamón es una receta típica venezolana, esta preparación nació en nuestra capital producto de la fusión de diferentes culturas y se convirtió en un emblema de la navidad venezolana. A todos nos gusta el pan de jamón, por eso dejo una de mis mejores recetas y si usted es como yo que le gusta adentrarse en la cocina y regalar al paladar de los seres queridos un delicioso halago, esta es la mejor receta. Ingredientes • 1 taza de agua tibia • 3 cucharadas de levadura para pan • 4 cucharadas de azúcar • 1 panelita de 100 g. de margarina • 1 taza de leche • 3 huevos • 1 kilo de harina de trigo, más 1 taza • 1/2 kilo de jamón en lascas o lonjas • 250 g. tocineta en lascas o tiras • 1/4 kilo de pasas • 1/4 kilo aceitunas rellenas • 1 cucharadita de sal Preparación Colocar en un recipiente una cucharada de azúcar, el agua tibia, revolver y colocar la levadura, dejar en sitio cálido y tapado por 20 minutos. Aparte derrita la margarina y cuando esté fría agréguela a los huevos batidos, añada la leche, la sal y el resto de azúcar. Mezclar con la levadura y agregue la harina poco a poco, mezclando hasta que sea una masa que no se mueve con cuchara de madera, es decir, que deba amasar con las manos. En una mesa o sobre mármol, coloque harina y vierta la masa para amasarla, agregando la harina poco a poco y amasando, hasta que la masa no se pegue a las manos. Deje en reposo, tapada (sin corrientes de aire), por una hora. Coloque la tocineta a freír para que suelte la grasa. Después de una hora, tome la cuarta parte de la masa para un pan pequeño, o la mitad para un pan grande. Estire la masa con un rodillo sobre la mesa, con harina para que no se pegue a ésta, y forme un rectángulo de unos 2 cm. de grueso. La masa estirada, debe ser sobada con el aceite de la tocineta y luego cubierta con lascas de jamón. Ponga varias hileras de la tocineta y sobre esta vierta puñados de pasas y las aceitunas enteras o cortadas. Enrolle sin apretar uniendo bien los bordes. Coloque en una plancha, engrasada y enharinada. Con pedacitos de masa haga adornos sobre el pan y déjelo en reposo y tapado una hora. Hornee a 375º F por 45 minutos o hasta que esté cocido. Unos diez minutos antes de sacarlo del horno, puede pintar con huevo batido la superficie y meterlo de nuevo al horno, para que tome un color dorado más bonito. Este pan es tradicional comerlo para las fechas de Navidad y Año Nuevo.

jueves, octubre 11, 2012

"Poeta del Martirio"

El poeta Cruz María Salmerón Acosta, nació en Manicuare el 3 de enero de 1892. En una ensenada donde estaba la hacienda de su padre, a pocos pasos del mar y a unos centenares de metros de Manicuare, prolongación de Araya, a orillas del Golfo de Cariaco, desde donde se divisa Cumaná, la capital. Un pueblo muy pobre, colmado de soledad, pescado y sal, donde las piedras son de ceniza y cal, la mayoría de las aves silenciosas y grisáceas y la vegetación escasa y espinosa; en una época de guerras internas y de autoritarismo institucionalizado, durante el Gobierno de Juan Vicente Gómez. Allí transcurre su infancia, siempre a la orilla del agua o mar adentro, entre botes, peces y atarrayas. Porque fue eso, un niño y un adolescente sembrado en el mar, y un hombre a quien le naufragó el mar en la sangre. Un torturado poeta víctima del mal de Hansen (la lepra), dolencia que lo consumió desde su plena juventud hasta los 38 años de edad, cuando murió. Desde la niñez, Cruz María se adueña del afecto de su pueblo, que lo supo comprender en sus juegos de cartas, caída y truco sobre a los que era tan aficionado, sus cantos de malagueñas y corríos en las fiestas de la Cruz de Mayo y sus poesías. De boca de Mano Catire, folklórico personaje de Manicuare, escucha cuentos y leyendas, lo lleva de su mano a los puestos de los vigías sobre las colinas que bordean al Golfo, le enseña sobre las peripecias de la pesca, el manejo del arpón, el canalete y el anzuelo, el garapiño y el remo, a manejar el timón, a tejer redes y lanzar atarrayas. La casa de los Salmerón–Acosta está en la calle Arismendi, llamada por el pueblo la calle Margariteña rememorando su pasado histórico, bordeando al río, y terminando en la Boca del Monte. Allí, de niño, estudia sus primeras letras como pupilo de las maestras Carlota y Petra González y después, en la piragua “Santa Ana” llega a Cumaná , muy lejos de su Manicuare (hoy día, a dos horas de un insoportable periplo terrestre), a realizar los estudios en la Escuela de Pedro Luis Cedeño, en Toporo, calle de Cumaná, hoy conocida como: “calle de los telares”, “calle Cantaura” o “calle Cedeño”; los últimos grados, los cursa en el Colegio Nacional de Cumaná, logrando culminar la primaria a los 12 años, en 1904. Estudia la secundaria en el Colegio Federal (hoy Liceo “Antonio José de Sucre”), a cargo de Don José Silverio González, obteniendo el título de Bachiller en Filosofía y Letras, en septiembre de 1910 a los 18 años de edad. El mismo año 1910, ingresa a cursar Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela y en 1911, a los 19 años, escribe su primer soneto “Cielo y Mar”, cargado de gran intuición y fuerte premonición: (…) “Al extinguirse el último celaje,Copio en mi alma el alma del paisajeAzul de ensueño y verde de añoranza.Y pienso con oscuro pesimismo,Que mi ilusión está sobre un abismoY cerca de otro abismo mi esperanza.” Dedicado a su entrañable amigo el insigne poeta José Antonio Ramos Sucre, paisano, contemporáneo, condiscípulo y compañero en la poesía y la tragedia. De esta época, es la única fotografía que deja Cruz Salmerón, la de un joven muy bien parecido, de facciones fuertes y abundante cabellera oscura. Su amor, Conchita Bruzual Serra, una mujer nativa de Cumaná, a la que él llama “Cordera”, y para ella, son la mayoría de sus emocionados poemas (…) “El colibrí de tu mirada rielasobre el agua enturbiada de mis ojos,y de tus célicas mejillas vuelaun crepúsculo rosa de sonrojos. Hilo por hilo la ilusión devanay urde sueños en fina filigranala araña de mi vaga fantasía. Porque cuando me miras y te mirosale volando tu alma en un suspiroy embriagada de amor cae en la mía.” Colaboró en publicaciones como: Satiricón, La U, Claros del Alba, Elite y Renacimiento en Cumaná; El Universal y El Nuevo Diario en Caracas y “Broche de Oro” en colaboración con José Antonio Ramos Sucre. En 1912, a los 20 años de edad, estudiando el segundo año de la carrera, comienza a sentir dolencias en los brazos y adormecimiento en las manos, acude a los médicos Felipe Guevara Rojas, para la época, Rector de la Universidad Central de Venezuela, y a Juan Iturbe, quienes lo examinan detenidamente. El diagnóstico es fatal, crudo, doloroso, el poeta había contraído el que la Biblia llama “inmundo mal”, “el mal de los malditos”, la lepra, y ser leproso, era exponerse al asco y al desprecio, a que su propio pueblo lo execrara con gestos de repugnancia y terror al contagio. Le aconsejaron los doctores regresar rápidamente a su tierra y que se escondiese, antes que las autoridades sanitarias lo aislaran forzosamente condenándolo al Degredo, isla del lago de Valencia, donde funcionaba un hospital para enfermos contagiosos y un penitenciario, Según testimonio de su amigo Dionisio López Orihuela, Cruz Salmerón no se rindió inmediatamente, siguió estudiando y así, completó dos años de la carrera, hasta 1913, cuando cursando el tercer año, el dictador Juan Vicente Gómez clausura la universidad, y el poeta forzosamente regresa a su pueblo. El abanico de la tragedia ya se había desplegado en su vida, una hermana Encarnación, muere al siguiente día de su regreso, su hermano Antoñico es asesinado por un jefe civil del pueblo, y el poeta que aún no mostraba los estragos de la enfermedad, afrenta esta muerte y es encarcelado en Cumaná, sufriendo durante un año los rigores del presidio de entonces. Pero, aún le quedarían 15 años, los más penosos de su existencia. Y Su aislamiento voluntario durante esos años, será en Manicuare, en una playa desolada que se encuentra después de atravesar las Salinas de Araya, donde la historia mira al mar desde lo alto, con la misma lejanía que elije el pescador para divisar el cardumen. “Un hombre atrapado en una maldición con el océano infinito y libre al frente” (Ramón Alberto Escalante). Allí se refugia el poeta; en una casa construida especialmente para él, sobre una pequeña colina a la orilla de su mar. Una casita-reclusorio, de un solo cuarto, con una sencilla cama individual y una tina de cemento para que se bañe cuando la invalidez ya no le permita hacerlo en su océano. A partir de entonces, toda su poética estará sometida al doloroso marco de su vida, al ámbito de su propio sufrimiento. Será el lugar de su destierro físico y espiritual; hoy, la casa es conservada con esmero por los jóvenes del Centro Cultural Cruz Salmerón Acosta y tiene un Museo en el lugar donde sus padres vivieron, además, un Liceo, una Biblioteca, una Parroquia, un Municipio y unas canciones de Alí Primera llevan su nombre. “La canción de Salmerón el que la vida cambió por un día de lluvia porque su pueblo moría de sol.” El poeta “logra” pese a sus enormes sufrimientos físicos, a su brutal aislamiento, a su dolorosa y agobiante soledad, afrontar con resignación su desolada realidad, glorificando en vida la desintegración del cuerpo, cincelando el patrimonio de la muerte como una lápida en sus poemas. Se apasionará en los arpegios poéticos de su Maestro Rubén Darío, de Nicaragua, en José Martí, de Cuba, los sonetos de Villaespesa y Valle-Inclán, de España; la poesía nocturnal de Silva, de Colombia, y, admirará a los grandes estilistas de la literatura Rodó, Díaz Rodríguez y D´Annunzio. En 1923, cuando Cruz María tiene 21 años, otro poeta cumanés, Andrés Eloy Blanco, regresa triunfal a Venezuela con su “Canto a España”, entrando al Golfo de Cariaco en un buque que lo trae desde Madrid. Cruz Salmerón, desde su aislada ribera, le declama en voz alta su poema “Bienvenida” y se lo envía con un pescador de la localidad. (…) “Desde mi sombrío y eterno retiro,/ Esta tarde, el buque donde viajas, miro,Y sufro mirándote ante mi pasar,/ Pues quiero y no logro dar unas palmadas/Con mis dolorosas manos mutiladas/Que ya ni la pluma pueden empuñar.” (…) Mas no es un solitario generacional en la literatura, es un admirador ferviente de la poesía medieval y de la renacentista castellana. Por ello, es de esperarse que su creación literaria, no posea las características determinantes del movimiento Modernista que ya se iniciaba en Venezuela, tales como renovación métrica, léxico de efecto exotista, referencias a culturas lejanas, neologismos y la maravillosa orfebrería de la metáfora. Su poesía se enmarca en Venezuela, en la etapa de La Transición, del Clásico a La Modernidad. Sencillez con dimensión mística de la palabra, recreando la belleza sonora de antiguas tradiciones rítmicas en el verso, la religiosidad y el imaginario medieval; la ingenuidad, la candidez, y el hipérbaton tan característico de los períodos cortesanos de la literatura española del siglo XV y del Barroco, que trastrueca el “orden normal de la frase”, con encabalgamientos frecuentes cortando la frase final inacabada de un verso y continuándola en el siguiente , herencias de la poesía del medioevo y del clasicismo renacentista. Claridad de estilo, plasticidad espontánea de las imágenes y fluidez del numen en el lírico estuche del soneto. Predominio de conceptos como tormento, esperanza, amor, pesimismo y muerte, lo acercan tardíamente con el Romanticismo venezolano, siempre con la búsqueda religiosa como centro. Un dolor sin agresividad, sin ironía, sin sarcasmo, sin desconfianza, sin rebeldía y sin reproche, que asoma a los prerrafaelistas y nos recuerda este anónimo español del S. XVI: “No me mueve mi Dios, para quererte / El cielo que me tienes prometido / Ni me mueve el infierno tan temido / Para dejar por eso de ofenderte (…) No me tienes que dar porque te quiera: / Pues aunque lo que espero no esperara, / Lo mismo que te quiero te quisiera.” La sencillez de sus epítetos: “claro cielo”, “dulce madre”, “tierna mujer” “fresca hierba”, “divina belleza” , “oscura noche”, “blanca luna”, “rosados sonrojos, “verde añoranza”… expresados en su elemental contingencia desvinculada del contingente, convertidos en imágenes místicas, lo identificarán de nuevo, con la herencia medieval y la tradición renacentista, en un deseo de entregarse a la “suprema voluntad”. Ráfagas de idealismo, sobrevuelan en ruiseñores, alondras, cisnes,… aves muy difícilmente vistos en Manicuare, en búsqueda de la divinidad, compartiendo con Rubén Darío sus solitarios árboles, su océano, su colina,…tan vívidas en su existencia, revistiéndolos de su animosidad espiritual interior. (…) “Quiero cantar a tanta poesíaQue habla a los ojos, y a la mente encanta,Pero la alondra de la musa míaAún sin querer solloza cuando canta.” (…) Para el “solitario de la cima de Manicuare”, la esencia, la fuente secreta de vida, el Grial, está en la mirada de la amada, y cuando para ella escribe, es un rezo para invocarla. La mujer amada, inspiradora de ensueños, su corazón como emblema de sentimientos. “Miróme ayer una mujer hermosaY su presencia me causó tortura,Vi la herida más honda y dolorosaQue he sufrido en mi vida de amargura (…) Y hoy tengo el corazón más adoloridoDe vivir vanamente deseandoSufrir de nuevo la mortal tortura,De ser visto otra vez por la hermosuraQue con mirarme ayer me dejó heridoY con no mirarme hoy, me está matando.” Escribir poesía para Cruz María Salmerón Acosta, es anhelar amor, orar, arrodillarse, pedir perdón, dejar de preguntarse el por qué, retumbando su voz entre las piedras, el papel y la orilla del mar. Su obra cumbre, y la más conocida, el soneto: “AZUL” Azul de aquella cumbre tan lejana/Hacia la cual mi pensamiento vuela/Bajo la paz azul de la mañana,¡Color que tantas cosas me revela! Azul que del cielo emana, / Y azul de este gran mar que me consuela, / Mientras diviso en él la ilusión vana / De la visión del ala de una vela. Azul de los paisajes abrileños, / Triste azul de los líricos ensueños, / Que me calman los íntimos hastíos. Solo me angustias cuando sufro antojos / De besar el azul de aquellos ojos / Que nunca más contemplarán los míos.” No hay cabida en su poesía, para el tiempo vertiginoso, el espacio limitante, las desazones de la pasión, en ella, es el aquí, sin cuestionamientos complejos y el allí, la vida-no vida, y la muerte-no muerte. Apostar a abandonar la materia yaciendo en el templo del cuerpo. Cruz Salmerón yace, siempre yace en su templo interior, entre ritos medievales y ritmos pre-renacentistas, envolviendo su limitado mundo con mirada agónica y su idealismo con evasión, en la búsqueda de una imagen única de la divinidad. “se le estaba cayendo la carne a pedazos y el alma a versos” Juan Santaella Durante el mes de Julio de 1929, Manicuare, sufre los estragos de una fuerte sequía, el ardiente sol castiga las polvorientas casas, las arenosas calles, los árboles y sus pájaros. El poeta lacerado, desgarrando por primera vez en sus versos toda la dignidad de su rebeldía contenida, asfixiada por la enfermedad y su mística resignación, escribe. “Soy hombre porque soy libre,Y soy libre porque he decididoSometerme al rigor de un dolor interminable.” Y el 30 de Julio de 1929, en Manicuare, Cruz María Salmerón Acosta, se confundió con aquel al que tantas veces le cantara…el azul de su mar… y… ese día…llovió en Manicuare, el recuerdo de aquella lluvia, aún permanece en esa tierra, en los recuerdos de los más ancianos y en quienes anhelan preservar la memoria de este poeta. “Más no habré de cantarte, el sufrimiento obliga a que mi alma el verso guarde; hoy me siento tan triste y tan cobarde que ya ni quiero echar mi canto al viento.” Una recopilación de toda su obra lírica, sus sonetos “Fuente de Amargura” con prefacio de Dionisio López Orihuela se publicó por primera vez en 1952, Volumen VI de la Ediciones Gratuitas por la Línea Aeropostal Venezolana. Por: María Cristina Solaeche
AZUL Azul de aquella cumbre tan lejana hacia la cual mi pensamiento vuela, bajo la paz azul de la mañana, ¡color que tantas cosas me revela! Azul que del azul cielo emana, y azul de este gran mar que me consuela, mientras diviso en él la ilusión vana de la visión del ala de una vela. Azul de los paisajes abrileños, triste azul de los líricos ensueños, que no calman los intimos hastíos. Sólo me angustias cuando sufro antojos de besar el azul de aquellos ojos que nunca más contemplarán los míos.
PIEDAD No era ni amor lo que ella me tenía; era tal vez piedad, lástima era, porque mi oculta pena comprendía y ella se compadece de cualquiera. Hoy que voy recobrando mi alegría, animado quizás de una quimera, se va tornando mucho menos mía, como si ella ya no me quisiera. Yo sí he formado de mi amor un culto, y en tanto aquí mi juventud sepulto y la aureola del martirio ciño. ¡No me quites, Señor; mi sufrimiento, si es que habré de perder con mi tormento la conmiseración de su cariño!
MIRANDONOS Entre tus ojos de esmeraldas vivas te miro el alma, de ilusiones llena, como entre dos cisternas pensativas se ve del cielo la extensión serena. El colibrí de tu mirada riela sobre el agua enturbiada de mis ojos, y de tus célicas mejillas vuela un crepusculo rosa de sonrojos. Hilo por hilo la ilusión devana y urde sueños de fina filigrana la araña de mi vaga fantasía. Porque cuando me miras y te miro sale volando tu alma en un suspiro y embriagada de amor cae en la mía.
CIELO Y MAR En este panorama que diseño, para tormento de mis horas malas, el cielo dice de ilusión y galas, el mar discurre de esperanza y sueño. La libélula errante de mi ensueño abre la transparencia de sus alas, con el beso de miel que me regalas a la caricia de tu amor risueño. Al extinguirse el último celaje, copio en mi alma el alma del paisaje azul de ensueño y verde de añoranza; y pienso con oscuro pesimismo que mi ilusión está sobre un abismo y cerca de otro abismo mi esperanza.

miércoles, octubre 10, 2012

Érase una vez... El eco

Posted: 09 Oct 2012 11:42 AM PDT Un hijo y su padre estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cayó, se lastimó y gritó:"AAAhhhhhhhhhhhhhhh ! ! !" Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo, en algún lugar en la montaña: "AAAhhhhhhhhhhhhhhh ! ! !"Con curiosidad, el niño grito: "Quién eres tú?" Recibió de respuesta: "Quién eres tú?" Enojado con la respuesta, grito: "Cobarde!" Recibió de respuesta:"Cobarde!" Miró a su padre y le preguntó: "Que sucede?" El padre sonrió y dijo: "Hijo mío, presta atención." Y entonces el padre gritó a la montaña: "Te admiro!" La voz respondió: "Te admiro!" De nuevo el hombre gritó: "Eres un campeón!" La voz respondió: "Eres un campeón!" El niño estaba asombrado, pero no entendía. Luego el padre explicó: "La gente lo llama ECO, pero en realidad es la VIDA...Te devuelve todo lo que dices o haces... Nuestra vida es simplemente reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor... Si deseas mas competitividad en tu grupo, ejercita tu competencia... Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida... La vida te dará de regreso exactamente aquello que tú le has dado." Tu vida no es una coincidencia... Es un reflejo de ti. Alguien dijo: "Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa lo que emites. Publicado por Franciscanos Valladolid en 20:06 Publicado por www.erealcala.blogspot.com